lunes, 21 de septiembre de 2009

41 disparos en Valladolid

American Skin (41 shots) es una de esas canciones que desde hacía mucho tiempo deseaba escuchar en directo. Por ello cuando vi que Bruce la recuperaba para conciertos de esta gira crucé los dedos con la esperanza de que sonara en alguno de los que iba a ir... y mi deseo se cumplió en Valladolid donde tocó una versión absolutamente conmovedora.



Sin embargo el concierto de Valladolid fue, como supondréis, mucho más que una canción, por mucho que sólo con eso ya hubiera merecido la pena pagar la entrada. Así que dejadme que os cuente...

Para empezar os diré, aunque ya lo comenté en otro post, que en este concierto estuve en primera fila -no en las primeras sino en la primera- y que fue algo absolutamente increible. El estar justo detrás de la valla, sin ninguna persona delante, sin ningún obstaculo entre la banda y tu es una perspectiva totalmente diferente... y a mi juicio la mejor.

Tuve también la suerte de compartir el concierto -y hablo ahora de toda la jornada y también de la tarde/noche del anterior- con un buen puñado de amigos y también con amigos de amigos que iban a su primer concierto de Bruce. Los primeros aportan un claro valor añadido con su compañía y los segundos dan una perspectiva nueva que me encanta: ver como alguien vive "su primera vez" no tiene precio.

De la climatología y la cola no os cuento nada porque ya os lo reseñé en la otra entrada que os decía hace un momento así que pasemos directamente a lo musical... que no es poco.

El concierto arrancó con Roy al acordeón interpretando un pasodoble mientras el resto de la banda ocupaba su lugar. Lo de empezar con un guiño musical a la ciudad dónde toca no era nada nuevo pero en Valladolid nadie sabía muy bien cual podría ser la canción elegida así que fue un tema de conversación en las colas.

Después de esta introducción arrancó el concierto de verdad, esta vez con un poker de canciones de las de no dar tregua: Badlands, No Surrender, Night y Hungry Heart... ante tal derroche de energía dudo mucho que alguien pudiera permanecer sentado en su asiento, el público de Valladolid se entregó desde el principio, algo que según me dijeron no es nada sencillo.

Mi primer momento especial llegó un poco más tarde con la mejor versión que he visto nunca en directo del clásico Spirit in the night. Fue una interpretación realmente magistral, con Bruce y la banda al 100% y para colmo con el primero bajando de la pasarela a menos de un metro de dónde estabamos. Impagable.



El "momento peticiones", en el que tocan canciones que el público ha pedido mediante carteles que Bruce ha ido recogiendo al ritmo de Raise your hands, deparó dos auténticos desafíos: el primero uno propiamente dicho, "si tienes bolas toca Great balls of fire"; ni que decir tiene que hubo bolas y la versión del clásico de Jerry Lee Lewis fue realmente incendiaria.

El segundo desafío consistía un sobre gigante cerrado cuya petición estaba oculta y debía por tanto aceptar a ciegas. Del sobre salió Something in the night, una rareza que yo llevaba tiempo soñando con volver a escuchar y que hizo que mi vello se erizara y que mis ojos se humedecieran. Preciosa.



A partir de American Skin el concierto sufrió, a mi juicio, un cierto bajón y se transformó en un grandes éxitos. Soy consciente de que esta valoración es totalmente subjetiva y propia de alguien que ve bastantes conciertos en cada gira; me consta que el público ocasional -la mayoría- disfrutó el tramo final más que de ningún otro al tratarse de canciones muy conocidas y cañeras.

Sin embargo a mi esta transformación y el hecho de que durara "sólo" 2 horas y 45 minutos -supongo que porque al día siguiente tocaba en Santiago y había que descansar- me dejó una cierta sensación de que faltaba algo, de que no había terminado siendo el concierto tan redondo que prometía al principio... pero ojo, no os equivoquéis, fue un concierto muy bueno y el vivirlo en primera fila es algo inigualable.

Hasta aquí mi crónica; a continuación os dejo algunas otras interesantes: Si la tocas otra vez, Pointblank y Mercadeo Pop.

2 comentarios:

  1. No se si conoces la historia que inspiró la canción, yomisma; puedes leerla aquí. No te dejará indiferente.

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